viernes, 9 de noviembre de 2007

El Derecho de los Alumnos


CAPÍTULO V:

Considero que todo lo dicho forma parte de los derechos de los alumnos que tienen a ser formados y educados, no sólo en cuanto al saber que adquieren por las distintas ciencias y la tecnología, sino fundamentalmente en lo que se refiere a lo humano, es decir, el derecho que poseen de ser preparados moral y espiritualmente para cumplir su rol en la sociedad.

El derecho que tiene de no sentirse solo en medio de una etapa difícil de sobrellevar en un mundo que está demasiado ocupado en intentar salir adelante, como para dedicarle cuatro horas y media de su tiempo al día.

Derechos que fueron adquiriendo los alumnos a través de años y que demuestran que la educación deshumanizada no sirve; que los jóvenes necesitan y requieren ser escuchados y comprometidos para crecer sanamente.

Como lo antes mencionado, en el mundo de hoy se encuentran ejemplos de lo que ocurre cuando la educación sólo pretende crear trabajadores, perfeccionarles y no seres humanos.

Derechos que los Auxiliares Docentes defienden con toda su fuerza, porque no quieren que el día de mañana sus alumnos y sus hijos sean poseedores de un altísimo nivel tecnológico, pero bajísimo en cuanto a su integridad como persona de bien y humanidad. Y porque sus alumnos son hijos, quienes confían plenamente en ellos, porque saben que no los defraudarán.

martes, 6 de noviembre de 2007

El Trabajo Administrativo del Auxiliar Docente

CAPÍTULO IV:

También resulta necesario hacer notar que la documentación escolar es trabajo del Auxiliar Docente. Es decir, toda aquella documentación que avala y certifica el paso del alumno por el establecimiento y que posteriormente acreditará su título del nivel Secundario (Polimodal), es llevada diariamente por los Auxiliares Docentes y de hecho son quienes a través de dicha documentación confirman su promoción al curso inmediato superior o definitiva al llegar al último año, o bien su egreso por distintas circunstancias.

Asimismo es válido decir, que en la mayoría de los establecimientos el personal de Secretaria está formado por Auxiliares Docentes y que el cargo de Secretario está en la escala jerárquica del mismo, y quien sabemos, es el que lleva adelante la parte administrativa de una institución.

Habiendo explicado hasta aquí, en parte, cuáles son las funciones y la importancia del auxiliar docente en el sistema educativo, quiero ahora centrar la atención en lo más importante de la educación y que de hecho es su motivo y su existir: El alumno.

Comunidad Educativa

CAPÍTULO III:

No es una utopía decir que los integrantes de la comunidad Educativa, para resolver cualquier problema acuden, antes que a nadie, al Auxiliar Docente, porque reconoce de hecho que son quienes posee toda la información de los alumnos, tanto en forma individual como grupal y desde cualquier punto de vista. Encontrando así la veta que posibilitará la resolución de distintas situaciones que se presentan al trabajar con adolescentes.

No quiero con todo esto restar importancia a aquellos que ejercen otras funciones existentes en un establecimiento escolar, pero entiendo que resultaría imposible para un Director, Vicedirector, Profesor o Psicopedagogo, reconocer y relacionarse con la totalidad del alumnado, dado que en una escuela concurren entre quinientos y mil alumnos, y nosotros estamos para asistir y atender a una parte de ellos y no a todos, porque cada uno trabaja en exclusividad para sus cursos y eventualmente con todos los demás.

Sabemos que muy pocas actividades requieren un contacto humano tan permanente como en la educación. Y nuestra tarea es un ejemplo de interrelación con la comunidad educativa. Digo esto sin temor a equivocarme, porque nuestra labor se basa en relaciones esenciales, a saber:



  1. Alumno con Auxiliar Docente - de vinculación, de apoyo, de convivencia, etc.- creando un contexto favorable para el aprendizaje.


  2. Padres con Auxiliar Docente - consultas, resolución de problemas, etc. - acción que trata de sostener el rendimiento y contenerlos, contribuyendo con este aporte a una parte de su función educadora.

  3. Profesor con Auxiliar Docente - apoyo administrativo y pedagógico y nexo con los demás actores de la educación, etc. - Mediante el manejo de las documentaciones le permite tener una versión actualizada del rendimiento del alumno y el hecho de compartir la jornada con él, realizar una evaluación de su conducta, datos que son de utilidad para el dictado de la clase del profesor y la relación con los alumnos.

  4. Asociación Cooperadora, Civiles, Comisiones Vecinales, Asociaciones Religiosas, etc. con Auxiliares Docentes - cooperación permanente en todas las actividades como recaudación, control, participación en actos escolares, bailes, etc. - Participación que ayuda a incrementar la importancia de la institución en el medio y que muchas veces llega a mejorar la calidad educativa al poder adquirirse bienes materiales que faciliten el aprendizaje de los educando.

  5. Bibliotecario, Psicopedagogo, Médico Escolar, etc. con Auxiliar Docente - apoyo constante para resolver situaciones.

  6. Director, Vicedirector y Secretaria con Auxiliar Docente - relación de cuestión laboral administrativa- de cooperación- de solidaridad y pedagógicas.

martes, 30 de octubre de 2007

El Auxiliar Docente

CAPÍTULO II:

Características de la Función del Auxiliar Docente

Según esta última definición “el Auxiliar Docente” posibilita –actuando como nexo- la interacción de los miembros de la comunidad educativa, permitiendo “encuentros educativos”, que son los siguientes:
*
PROFESOR<----------------------------->DIRECTOR 1
¡.................................................................................-.¡
¡<--------------AUXILIAR DOCENTE---------------->¡
¡....................................................................................¡
¡----------------AUXILIAR DOCENTE-----------------¡
ALUMNO 3<----------------------------->FAMILIA 4



1.- El Auxiliar Docente interactúa con el Profesor y se establece una estrecha relación, dado que estamos a su servicio para todo aquello que necesiten para el desarrollo normal de sus cátedras, como ser:

  • Informamos sobre asistencia e inasistencia de alumnos.


  • Preparamos y controlamos los libros de aula.


  • Entregamos los cursos en condiciones óptimas para el dictado de clase.


  • Entregamos el material didáctico solicitado por el profesor.


  • Solicitamos a los padres que se acerquen a conversar con el profesor cuando ellos lo solicitan y si advertimos algún problema, y por algún percance o falta de tiempo, y éstos no lo solicitan, nos acercamos a hablar con él o los alumnos y si la situación lo requiere lo citamos
    nosotros.

En esta asistencia continua y constante ante todo tipo de requerimientos ayudamos y complementamos la labor del profesor, en cuanto a la formación integral del alumno. Dado que nos ocupamos de enseñarle hábitos de respeto, responsabilidad, puntualidad, colaboración, cumplimiento del orden, etc.


2.- Auxiliar Docente con la Dirección, la asistencia y la comunicación ( fluido permanente de información, consultas, de sugerencias, de confidencias y resolución personificada de problemas).

Un ejemplo concreto del trabajo en conjunto, entre Director, Profesor y Auxiliar Docente podría ser el siguiente: se presenta una situación en la que en los alrededores del establecimiento se ha notado la presencia de personas extrañas y se presume que puedan ser vendedores de drogas.

Generalmente esta percepción la realiza aquel integrante de la Comunidad Educativa que cumple una función más activa y dinámica en la Institución.

Una vez advertido el director de esta situación, normalmente, las medidas a tomar son: reuniones conjuntas a fin de tomar los recaudos pertinentes.

A partir de ese momento el Auxiliar Docente comienza a investigar y/o alertar a sus alumnos. Muchos de nosotros, como la experiencia nos dicta, recurrimos para esta tarea a lo aprendido en numerosos cursos de prevención de la adicción a la droga.

Es muy posible que estas personas lleguen a eludir algunos controles, pero no podrán hacerlo con el Auxiliar Docente, porque será el primero en distinguir algún cambio de conducta de su alumno.

“Hasta aquí podemos afirmar que tanto el Director como los Profesores, en su conjunto, reciben la información real y concreta, de todos y cada uno de los alumnos, a través del Auxiliar Docente”.

3.- Auxiliares Docentes y Alumnos, es válido afirmar que somos quienes estamos íntimamente relacionados con los mismos, dado que pasamos frente a ellos la mayor cantidad de horas escolares que cualquier otro integrante de la institución y que además estamos a su disposición desde el mismo instante en que ingresan al establecimiento y hasta el último segundo en el que permanecen en él. Y no solo de lunes a viernes, sino también en los días de actos, fiestas, viajes, actividades extra escolares, etc.

Los alumnos llegan a confiar tanto en los Auxiliares Docentes que le hacen partícipe de sus vivencias, experiencias, problemas particulares, familiares, escolares, etc.

Cuando algún alumno necesita algo, sea lo que fuese, recurre a sus Auxiliares Docentes porque tiene la certeza de que no lo abandonará y lo protegerá y siempre estará cuando lo busque, amén de saber dónde encontrarlo en cada minuto del día escolar.

Además, en las horas libres, no están abandonados y dando vuelta por el establecimiento, o en ocasiones fuera de él, sin que nadie sepa dónde están o qué les está ocurriendo.


4.- La relación particular de los Auxiliares Docentes con sus alumnos, se extiende a los padres de los mismos, dado que ante cualquier inconveniente que se les presenta o información que necesitan, se dirigen en primer lugar y con toda confianza a nosotros

Esto es así, porque son plenamente conscientes de que somos quienes recepcionan todas las inquietudes de sus hijos, y que pueden contar con nosotros para darles solución a problemas que, a veces ellos no saben cómo enfrentar, porque en una gran cantidad de ocasiones, sus hijos hablan más con nosotros que con ellos, dado que en la mayoría de los casos y por razones de trabajo, no pueden estar tantas horas cerca de los chicos como en realidad quisieran, ni como las que nosotros estamos.

En síntesis:

Los Auxiliares Docentes: actuamos como puente de interacción con la Comunidad Educativa porque practicamos públicamente un oficio, con condición y actitud, utilizando una doctrina metódicamente formada y ordenada, basándonos en el conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas, enseñando así un conjunto de reglas o preceptos para conseguir que nuestros alumnos hagan bien las cosas. A fin de que al finalizar sus estudios se encuentren humanamente capacitados para enfrentar la realidad existente fuera de la escuela. Y esto mismo logra que los mencionados encuentros educativos se conviertan en realidad.

Y hay algo concreto que sabemos que nunca cambiará a pesar del cambio de autoridades directivas, la relación del Auxiliar Docente con el alumno. Inclusive si la división de un curso cambia de Auxiliar Docente, el nuevo va ha llegar a tener, una estrecha relación o casi similar, que el anterior. Porque el trabajo mismo del Auxiliar Docente con el alumno funciona siempre de la misma manera.

jueves, 25 de octubre de 2007

Comportamiento y la intervención del adulto



Las conductas y los comportamientos en los niños dependen de muchos factores que se interrelacionan constantemente y que a medida que las investigaciones sobre desarrollo avanzan nos ayudan a entender desde la teoría las diversas formas de actuar o comportarse de un niño o adolescente y eso nos permite dar orientaciones generales para que las familias o educadores puedan acercarse a esos comportamientos desde teorías explícitas (objetivas) y no implícitas (subjetivas) o lo que es lo mismo entender que el comportamiento depende también de la edad del niño y sus propias construcciones y no sólo de la educación externa.

Todos los comportamientos están mediatizados por una serie de variables multidimensionales, desde el contexto en el que ocurren las acciones hasta las personas que están implicadas en ese contexto y situación determinada pasando lógicamente por la biología y el desarrollo específico de una edad concreta. No es lo mismo tener una rabieta a los dos o tres años, que tenerla a los treinta, dicho de otra manera, es comprensible la de los dos años por etapa evolutiva y comprensible la de los treinta años si no es espectacular y agresiva, puesto que el adulto puede mostrar su enfado pero debe saber controlar sus emociones cuando no son satisfechas, a diferencia del niño que está aprendiendo y debemos enseñarle a controlarlas y expresar los enojos o enfados de forma asertiva, sin emplear ningún tipo de agresión y eso requiere tiempo, dedicación e información específica.
Comentemos brevemente qué sucede durante el primer año de vida, qué sucede con conductas evolutivas que terminan siendo molestas y a veces terminan produciendo rabietas, y las rabietas evolutivas pueden terminar en oposicionismo (negativismo) y terminar siendo un problema de conducta y comportamiento Primero recordemos también en pocas palabras el peso específico de la variable edad evolutiva ( neuro - evolutiva).

“El comportamiento de los niños en estas primeras etapas está más determinado por las características biológicas del niño que por el entorno, indudablemente un entorno determinado puede ayudar a que ciertas características del niño se disparen más o moderarlas, pero en las primeras etapas depende más del desarrollo individual y evolutivo que del propio entorno. Hay niños más tranquilos y niños más activos. Independientemente de las características individuales de los niños, existe el desarrollo evolutivo que es el que en principio va marcando la forma de comportarse. Durante el primer año de vida o antes de andar, el niño está descubriendo su propio cuerpo y el mundo exterior a través de los sentidos y construyéndolo.
Esto significa que durante el primera año de vida y principalmente a partir del segundo trimestre, el niño empieza a explorar los objetos llevándolos a la boca ya sean sus manos o bien alguno que tenga en su mano. Es adecuado chupar, por supuesto, es una conducta propia de la biología y que además le proporciona conocimiento. Es un buen comportamiento, lo extraño, lo sospechoso sería un niño que no se llevase los objetos a la boca.
Por lo tanto, llevarse los objetos a la boca es el comportamiento adecuado en estas etapas infantiles. Qué objetos se lleva a la boca es lo que debe controlar el adulto, no el niño. En nuestro caso que estamos trabajando con el niño, estamos en estimulación temprana, por lo tanto trabajando, lo importante es seleccionar aquellos objetos que pueden ser interesantes para lograr elaborar diversos esquemas de conocimientos a través de la boca, que es en este momento uno de los recursos evolutivo-natural del niño para conocer lo que le rodea y a sí mismo.


A partir del primer año de vida o cuando el niño ya anda o gatea y se desplaza por si mismo, el comportamiento evolutivo característico es tocar todo aquello que le interesa y tocarlo utilizando sus recursos, en estas edades las manos ya tienen un desarrollo bastante adecuado para movilizar, toscamente pero movilizar , todos sus dedos, especialmente el índice. Esto es lo que hace que el niño poco a poco vaya cogiendo todos los objetos que le gustan, si existen ranuras o agujeros intente explorarlos metiendo el índice en esos agujeros y finalmente se lleve a la boca aquello que le ha interesado.


Este comportamiento es el, llamémosle normal, de un niño de un año a dos años aproximadamente, lo que nos debe extrañar es un niño que a estas edades no toca nada o no lo intenta tocar. La función principal y obligatoria de los adultos, padres y educadores es enseñar poco a poco qué se puede y qué no se puede chupar, tocar, tirar etc. etc. El comportamiento de un niño debe ser querer hacerlo, el del adulto evitar que lo haga si no debe hacerlo. Eso es realmente educar, es ayudarle a conocer que pautas rigen en su entorno que debe ir aceptando poco a poco.
Lo más característico y duro para los padres y para los educadores o técnicos en estimulación en estas edades es, como ya hemos comentado, la edad de las rabietas. Un niño al que no se le permite tocar lo que el quiere tocar, se enfadará y según el momento se producirá una rabieta, eso es lo normal, ese es el comportamiento de un niño, el del adulto manejar y guiar al niño hacia otro tipo de respuesta a medida que crece y puede tenerla.” (Desarrollo social, Vidal, M.).

Las prohibiciones que se inician a partir del año, se inician, puesto que irán en aumento a medida que el niño crezca: no toques esto, no chupes eso, no tires aquello…, el caramelo para después de comer etc., son verdaderos estímulos para desencadenar rabietas o pataletas. Pensemos por un momento qué es lo que ocurre cuando un niño pequeño quiere hacer, comer o tocar algo y no le dejamos, pues se enfada y utiliza los recursos que conoce o mejor dicho, utiliza los únicos recursos que tiene al año y medio o dos años, gritar, dar golpes, tirarse al suelo… como forma de protesta. Es adecuado ese comportamiento: sí, para su edad sí, a los cuatro años, no. Dicho esto, lo que tenemos que pensar es que esa conducta es normal, y tener paciencia, además de seguir evitando que consiga aquello que no queremos que consiga, ceder a lo que el niño quiere es enseñar a tener rabietas.


El niño debe tener enfados y demostrarlos, eso es lo evolutivo, lo patológico sería lo contrario, un niño que no se enfada a los dos años, que no muestra su disgusto es un niño al que le sucede emocionalmente y cognitivamente algo.

Lo importante es entender que el comportamiento durante los tres primeros años de vida muestra conductas que nosotros consideramos inadecuadas, que no deben aprender y lo que debemos hacer es enseñarles poco a poco a expresar esas conductas negativas de forma pacífica, lleva su tiempo y mucha paciencia. Lo que no debemos es provocar sin querer una rabieta “no te voy a dar el caramelo pues ahora vas a comer” y cuando el niño se enfada entonces darle el caramelo, eso sí sería acostumbrarle o enseñarle a protestar para conseguir lo que quiere.

Las orientaciones generales para menores de tres años, decimos generales porque son las que ofrecemos cuando no conocemos al niño en concreto, que ayudan a tener menos rabietas son:

- Evitar situaciones que ya sabemos que producen rabietas. Por ejemplo si el niño tiene dos años y le gusta comer galletas y no es la hora de comer galletas pues no se las nombre ni se las enseñe, porque la conducta lógica del niño será pedir galletas, de nada suele servir decir “después te las doy”, si no podemos dárselas no las nombramos o no pasamos por un escaparate lleno de galletas y le decimos “mira cuantas pero no las puedes comer”. Se trata de evitar situaciones que ya conocemos y podemos evitar.
- Cuando no las podemos evitar pues ser contundentes, no dañar al niño, y con paciencia esperar a que se le pase el enfado. Por ejemplo si vamos por la calle y el niño va a comer, tiene hambre, y en ese momento pasa otro niño comiendo galletas o lo que sea, lo más probable es que quiera y si ya tiene un poco de lenguaje que las pida hablando. Si se las vamos a dar, pues no pasará nada, si no se le vamos a dar galletas entrará en rabieta. No podemos hacer nada, más que esperar a que se pase siempre vigilando y evitando que en el ataque de furia el niño se haga daño. A medida que van creciendo irán expresando sus enfados de otra manera si no les hemos consentido que lo expresen gritando.

Estas son algunas de las orientaciones generales que ofrecemos generalmente a los padres o tutores de los menores, ya que el comportamiento del niño y del adulto están interrelacionados, esto significa que el comportamiento se produce en contextos determinados y con personas determinadas, controlar las respuestas inadecuadas que sin querer podemos dar al niño es lo que puede ayudar a controlar la etapa de las rabietas infantiles.


martes, 16 de octubre de 2007

El Auxiliar Docente

CAPÍTULO I:

Fundamentos

1- Concepto de Auxiliar Docente

En nuestro sistema educativo del nivel medio como en el terciario está inserto el cargo de Auxiliar Docente que cumple un rol tanto pedagógico (tutoría) como una tarea administrativa.

Su función es la de contener a los alumnos, cuidar la disciplina, mantener el orden, preservar las buenas costumbres, intervenir en la relación social con la comunidad educativa, cumplir explícitamente una función de asistencia social, y la de psicopedagogía, asistir permanentemente a los profesores, etc., además de atestiguar la presencia y el rendimiento del alumno mediante el trabajo administrativo al llevar toda la documentación del mismo.

Entonces estoy en condición de decir que: “El Auxiliar Docente complementa la tarea del Profesor, puesto que mientras que éste instruye, él se encarga de realizar toda la parte humanizadora y administrativa”.

De aquí surge el punto 2.

2- Definición de Auxiliar Docente

De esta manera puedo afirmar que: “El Auxiliar Docente es la persona que complementa la labor del Profesor, buscando afirmar los valores morales, la autoestima y la solidaridad de sus alumnos, logrando de esta manera la educación integral del educando”.

Digo:

  • Que complementa la labor del Profesor pues toma participación en todas las tareas tanto de carácter administrativo como pedagógico tutorial frente a los alumnos.

  • Que afirma los valores morales dado que se ocupa de evaluar constantemente las acciones (bondad, malicia, cambio de personalidad, etc.)

  • Que afirma la autoestima en tanto que alienta a sus alumnos para que posean mayor seguridad y aprendan a valorarse y a tomar determinaciones propias sin que nadie los maneje.

  • Que afirma la solidaridad porque instruye en lo referente a la sensibilidad con sus semejantes, conforme que ello ayuda a saber organizarse y a compartir. Porque sabemos que si uno siembra amor; en cuanto necesite, recibirá amor.

  • Que logra la educación integral del educando porque mediante sus procedimientos complementa los contenidos conceptuales y actitudinales.


Analizando lo anterior puedo llegar a la siguiente definición:

El Auxiliar Docente es la persona que facilita la interacción del sujeto con el medio para el logro de saberes socialmente reconocidos (conceptuales – procedimentales– actitudinales).

El Auxiliar Docente

Preceptor o Celador

Introducción

En el presente escrito aspiro a ofrecer una visión de la verdadera importancia del Auxiliar Docente (Preceptor), un actor de la educación "que sufrió en estas últimas décadas un desprestigio agobiante y desjerarquización" al máximo, tanto que hoy día observa como un espectador cómo su rol es cubierto por otras nuevas figuras (tutor, mediador, etc.) inspirados en las tareas propias de él.

Esto no es el trabajo de un erudito, sino más bien, de un profesional que se esfuerzo por exponer de la forma más clara y precisa, la descripción de una tarea que desarrolla dentro de la actividad administrativa y pedagógica tutorial, y que de hecho sirve de nexo entre todos los actores de la educación.

Por eso he fijado la exposición principal en las ideas que tienen valor actual, las que han sobrevivido al paso del tiempo y no han tenido trascendencia por pertenecer a una profesión a la cual no le han dado la importancia debida. Y que creo que analizando la misma podría contribuir a resolver muchos problemas de hoy.

Por eso el fundamento tiene un carácter pragmático, sin haber caído en el pecado del practicismo o el sectarismo. Por el contrario, he tratado de ajustarme a la estricta realidad con la mayor objetividad posible.

Pudiendo afirmar que la figura del Auxiliar Docente ocupa un lugar estratégico dentro del sistema educativo pues su presencia frente a los alumnos determina una modificación en la conducta, en el vínculo de entendimiento con sus pares y en la relación con los demás actores de la educación, contribuyendo así a la educación integral del mismo.

Por otro lado deseo que al leer esto, lo hagan con el sentimiento que traen los recuerdos de la escuela secundaria, ese momento sublime de nuestra vida, la adolescencia. Las picardías, la timidez, los conflictos internos, los amigos, las ropas, las barras, la música, los ídolos y todo aquello que influía en nosotros. Y la figura de “el Prece”.

Este “Prece” de gran valor humano; este trabajador de una profesión real enmarcado por deberes y derechos, pero sin un estudio serio y sistemático que posibilite hacer de esta tarea una ciencia donde se encuentren las herramientas necesarias para servir al contexto educativo con óptima eficiencia.

Puedo decir que esto se debe a que hasta el momento lo que se ha hecho es crear o insertar más figuras dentro del sistema educativo, hecho que hace que al final muchas veces ninguno termine cumpliendo el trabajo para el que fue preparado.

Además, siempre me he preguntado: ¿Porqué dan tantas vueltas para tratar de solucionar el problema de la deserción, el desgranamiento, la repitencia, los problemas de conducta, la asistencia social, la salubridad, la prevención, etc.? - Si la repuesta no es crear nuevos expertos ni técnicos. La solución está simplemente en trabajar con las personas que están 4 ½ horas con los alumnos, (Auxiliares Docentes), prepararlas en las ciencias necesarias para su actividad y darles una carrera profesional adecuada a la tarea que realiza.

Todos sabemos que en este momento histórico en que se avecina un nuevo milenio, se acentúa la tensión política, se ahonda la crisis económica e ideológica y no se ven salidas claras para nuestras vidas. Pero, donde los valores éticos y morales parecieran desaparecer, se enciende la luz de la educación, que como tal debe servir para encontrar una solución a los grandes problemas del momento y así proyectarnos un futuro con nuevos vientos de fe y esperanza.

Y como siempre y sin la menor duda los Auxiliares Docente seremos partícipes de ello.

Este ensayo lo dedico a todos aquellos que cumplen la tarea de Auxiliares Docente, Preceptores, Celadores y Bedeles, y sobre todo a aquellos que ya se han jubilado pues esto significa que han dejado parte de su vida en las aulas, los pasillos y oficinas de alguna institución educativa y han sido partícipes de la vida de varias generaciones de jóvenes.