Por Michèle Petit
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Ahora bien, si prestamos atención a lo que dicen los lectores, nos conducen hacia múltiples comercios con el libro, algunos de ellos discretos e incluso secretos. Hacia usos que frecuentemente son silenciados, aunque muchos de nosotros los hayamos experimentado, aunque sean muy antiguos. Y esto nos lleva a plantear la cuestión de la relación entre lectura y emancipación de un modo algo diferente. En eso quizás radica la "novedad": en esa decisión de ubicarse resueltamente del lado del lector. O más bien de los lectores, no de un lector abstracto sino de los lectores reales, en condiciones de apreciar de qué manera la lectura ayuda a cada uno a construir su derecho de ciudadanía.
Esa decisión de ubicarse del lado de los lectores, en escucha de sus experiencias singulares, es lo que yo explicito en el primer capítulo, después de recordar que la lectura tiene siempre dos vertientes, que está marcada al mismo tiempo por la omnipotencia adjudicada al texto escrito y por la libertad del lector. Mucho se ha utilizado lo escrito, en forma de trozos cuidadosamente seleccionados, para imponer modelos edificantes, e incluso para inculcar temor, para someter cuerpos y espíritus, para dominar a distancia, para incitar a cada uno a quedarse en su lugar. Es la primera vertiente, coercitiva, de la lectura.
Por ejemplo, cuando realizé entrevistas en medios rurales, muchos habitantes guardaban el recuerdo de lecturas edificantes. Como Juana, al evocar sus días de pensionado: "Todo lo que no era el programa estaba prohibido... Nunca teníamos tiempo libre... En el refectorio no teníamos permiso de hablar; nos leían vidas de niños modelo y vidas de santos."
Pero nadie puede estar seguro de dominar a los lectores aún allí donde poderes de toda índole tratan de controlar el acceso a los textos. En efecto, los lectores son activos, se apropian de esos textos, los interpretan a su antojo, deslizando entre las líneas sus deseos y sus preguntas: estamos allí ante toda la alquimia de la recepción. Y esa segunda vertiente de la lectura, ese diálogo entre el lector y el texto, es lo que se sitúa en el centro de mi reflexión.
Ese diálogo va a reaparecer en el segundo capítulo del libro, dedicado a lo que está en juego en la lectura hoy en día. ¿Por qué es importante leer? ¿Por qué la lectura no es una actividad anodina, un entretenimiento más? ¿Por qué la práctica escasa de la lectura contribuye a fragilizar ciertas regiones, ciertos barrios, aunque no se llegue al semianalfabetismo? E inversamente ¿de qué manera la lectura puede ser una componente de afirmación personal y de desarrollo de un lugar, de un barrio, de una región o de un país? De varias maneras, apelando a varios registros, y es precisamente esa pluralidad de registros lo que parece importante.
Primer aspecto, el más conocido: leer ya es, o sigue siendo, en estos albores de los multimedios, un atajo privilegiado para tener acceso al saber y a la información, y eso puede modificar decisivamente nuestro trayecto escolar, profesional o social. Además el saber es pensado con frecuencia por los lectores como la llave de la libertad, como un medio de no quedar al margen de su tiempo, un medio de participar del mundo, de comprenderlo mejor, de encontrar un lugar en él.
Segundo aspecto: la lectura es también un atajo privilegiado para acceder a un uso más fluido de la lengua, esa lengua que puede constituir una terrible barrera social. Y apropiarse de la lengua, manejarla con un poco más de soltura, es algo que supera el tema de la prosecución de la escolaridad. Atreverse a tomar la palabra o a tomar la pluma, son gestos propios de una ciudadanía activa.
martes, 2 de octubre de 2007
Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura
Por Michèle Petit
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(Texto de la conferencia pronunciada el 27 de julio del 2000, a propósito de la publicación del libro del mismo nombre en la Biblioteca de Actualización del Maestro)
Quisiera ante todo agradecer el honor de haber sido publicada en la Biblioteca para la Actualización del Maestro, agradecer a la Secretaría de Educación Pública y expresar mi particular reconocimiento al señor Olac Fuentes Molinar, a Elisa Bonilla, a Rebeca Reynoso, a Sasha de Silva, y también a Daniel Goldin, del Fondo de Cultura Económica.
Propuse hablarles un poco de ese libro, y después tendremos tiempo para una discusión, para que ustedes puedan evocar tambien sus experiencias o sus preguntas.
Este libro nació de una propuesta que me hizo Daniel Goldin, para leer en México, en otoño de l998, cuatro conferencias sobre el tema de los jóvenes y de la lectura. Una propuesta audaz, porque yo no era lo que podría llamarse una especialista de esa cuestión. ¿Qué era entonces lo que me confería autoridad para disertar sobre ese tema? Era el hecho de haber realizado, desde 1992, como antropóloga, investigaciones sobre la lectura y la relación con los libros, en particular en lugares donde uno puede ser expuesto a la marginación y al aislamiento, tanto en barrios "desfavorecidos" de ciudades francesas como en regiones rurales. También el hecho de haber escuchado a jóvenes y no tan jóvenes decir qué cosas habían cambiado en sus vidas a partir de la lectura y en ciertos casos de la frecuentación de una biblioteca. Y quisiera decir de entrada que lo que yo aprendí sobre la lectura se lo debo ante todo a esos lectores. Se lo debo también a algunos escritores, psicoanalistas, sociólogos, historiadores cuyas obras y trabajos he leído como contrapunto a mis investigaciones. Se lo debo por último a mi propia experiencia como lectora, sobre la cual he tratado de reflexionar un poco.
En el curso de las conferencias reunidas en este libro he intentado demostrar que por obra de la lectura, aunque sea episódica, los jóvenes pueden estar mejor armados para participar activamente en su propio destino, aún en contextos sociales muy desfavorables. Mejor armados para resistir a ciertos procesos de marginación. Y para elaborar o reconquistar una posición de sujeto, en vez de ser solamente objeto en los discursos de otros. Por lo tanto me parece que el desafío del desarrollo de la lectura no se reduce a un desafío "social", especialmente entre chicas y chicos para quienes leer no es algo evidente al comienzo. Me parece que ese desafío tiene que ver con la condición de ciudadano, con la democratización profunda de una sociedad.
Podrían decirme entonces que situar la lectura del lado de la emancipación y de la construcción del ciudadano no es nada novedoso y que mi editor y yo parecemos bastante pretenciosos al haber intitulado la obra Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura. Desde hace por lo menos dos siglos se supone que el libro debe permitir al lector conquistar la aptitud de juzgar por sí mismo, sin directivas ajenas: en ese registro se justifica el acceso al libro en los países democráticos a lo largo de todo el siglo XIX, siguiendo la estela del Iluminismo, y aún en nuestros días, en gran medida. Sin embargo observemos que casi siempre era una lectura bien determinada la que supuestamente debía conducir al lector a la emancipación: la lectura disciplinada y controlada de obras instructivas.
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(Texto de la conferencia pronunciada el 27 de julio del 2000, a propósito de la publicación del libro del mismo nombre en la Biblioteca de Actualización del Maestro)
Quisiera ante todo agradecer el honor de haber sido publicada en la Biblioteca para la Actualización del Maestro, agradecer a la Secretaría de Educación Pública y expresar mi particular reconocimiento al señor Olac Fuentes Molinar, a Elisa Bonilla, a Rebeca Reynoso, a Sasha de Silva, y también a Daniel Goldin, del Fondo de Cultura Económica.
Propuse hablarles un poco de ese libro, y después tendremos tiempo para una discusión, para que ustedes puedan evocar tambien sus experiencias o sus preguntas.
Este libro nació de una propuesta que me hizo Daniel Goldin, para leer en México, en otoño de l998, cuatro conferencias sobre el tema de los jóvenes y de la lectura. Una propuesta audaz, porque yo no era lo que podría llamarse una especialista de esa cuestión. ¿Qué era entonces lo que me confería autoridad para disertar sobre ese tema? Era el hecho de haber realizado, desde 1992, como antropóloga, investigaciones sobre la lectura y la relación con los libros, en particular en lugares donde uno puede ser expuesto a la marginación y al aislamiento, tanto en barrios "desfavorecidos" de ciudades francesas como en regiones rurales. También el hecho de haber escuchado a jóvenes y no tan jóvenes decir qué cosas habían cambiado en sus vidas a partir de la lectura y en ciertos casos de la frecuentación de una biblioteca. Y quisiera decir de entrada que lo que yo aprendí sobre la lectura se lo debo ante todo a esos lectores. Se lo debo también a algunos escritores, psicoanalistas, sociólogos, historiadores cuyas obras y trabajos he leído como contrapunto a mis investigaciones. Se lo debo por último a mi propia experiencia como lectora, sobre la cual he tratado de reflexionar un poco.
En el curso de las conferencias reunidas en este libro he intentado demostrar que por obra de la lectura, aunque sea episódica, los jóvenes pueden estar mejor armados para participar activamente en su propio destino, aún en contextos sociales muy desfavorables. Mejor armados para resistir a ciertos procesos de marginación. Y para elaborar o reconquistar una posición de sujeto, en vez de ser solamente objeto en los discursos de otros. Por lo tanto me parece que el desafío del desarrollo de la lectura no se reduce a un desafío "social", especialmente entre chicas y chicos para quienes leer no es algo evidente al comienzo. Me parece que ese desafío tiene que ver con la condición de ciudadano, con la democratización profunda de una sociedad.
Podrían decirme entonces que situar la lectura del lado de la emancipación y de la construcción del ciudadano no es nada novedoso y que mi editor y yo parecemos bastante pretenciosos al haber intitulado la obra Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura. Desde hace por lo menos dos siglos se supone que el libro debe permitir al lector conquistar la aptitud de juzgar por sí mismo, sin directivas ajenas: en ese registro se justifica el acceso al libro en los países democráticos a lo largo de todo el siglo XIX, siguiendo la estela del Iluminismo, y aún en nuestros días, en gran medida. Sin embargo observemos que casi siempre era una lectura bien determinada la que supuestamente debía conducir al lector a la emancipación: la lectura disciplinada y controlada de obras instructivas.
viernes, 28 de septiembre de 2007
La Disciplina
El ayudar al niño a comportarse de una manera aceptable es una parte esencial de su crianza. La disciplina varía con la edad. No hay una manera correcta de criar a los niños, pero los psiquiatras de niños y adolescentes recomiendan las siguientes reglas:Generalmente, los niños quieren complacer a sus padres. Los padres, si son sabios, integran este deseo de complacer a sus actividades disciplinarias.
Cuando los padres demuestran su alegría y aprobación por el comportamiento que les agrada, esto refuerza el buen comportamiento del niño. Cuando los padres demuestran su desaprobación al comportamiento peligroso o desagradable del niño pequeño, tienen mayor posibilidad de éxito cuando el niño sea mayor.
La forma en la que el padre corrige el mal comportamiento del niño o adolescente tiene que hacerle sentido al hijo. El padre no puede ser tan estricto, que el niño o el adolescente no sienta más adelante el amor y la buena intención del padre.
Los niños y adolescentes pueden hacer que sus padres se enojen. Los padres deben tener control de sí mismos cuando están enojados. Aunque un grito de "no" puede atraer la atención de un niño pequeño que está por cruzar la calle, puede conseguir intranquilizar al bebé que está llorando. Los niños mayores deben de saber lo que se espera de ellos. Los padres deben de ponerse de acuerdo y deben de explicarle claramente las reglas al niño o al adolescente.
En nuestra sociedad heterogénea, donde existen tantas culturas y maneras de criar los niños, cada familia espera un comportamiento diferente de sus hijos.
Se le puede permitir a un niño ir y venir cuando quiera, mientras que a otro se le pueden imponer horas fijas de regresar a la casa. Cuando los padres y los niños no están de acuerdo sobre las reglas, ambos deben de tener un intercambio de ideas que los ayude a conocerse. Sin embargo, los padres son los responsables de establecer las reglas y los valores de la familia.
Evitar que el comportamiento indeseable comience es más fácil que ponerle fin luego.
Es mejor colocar los objetos frágiles o valiosos fuera del alcance de los niños pequeños que el castigarlos por romperlos. Los padres deben estimular la curiosidad dirigiéndola hacia actividades tales como hacer rompecabezas, aprender a pintar o leer.
El cambiar el comportamiento apropiado del niño puede ayudarlo a obtener el dominio de sí mismo que necesita para que sea reponsable y considerado con otros.
El dominio de sí mismo o auto-control no ocurre automáticamente o de repente. Los niños pequeños necesitan que sus padres los guíen y apoyen para que comiencen el proceso de aprender a controlarse. El auto-control corrientemente comienza a los seis años. Cuando los padres guían el proceso, el auto-control aumenta durante los años escolares. Los adolescentes pueden todavía experimentar y rebelarse, pero la mayor parte de ellos pasa por este período y llega a ser un adulto responsable, especialmente si desde temprana edad han experimentado un buen entrenemiento.
Las familias transmiten sus métodos de disciplina y sus expectativas a los niños de generación en generación.
Cuando los intentos de disciplinar al niño no tienen éxito, puede ser beneficioso consultar con
alguien fuera de la familia para que nos ofrezca sugerencias sobre la crianza del niño. Los profesionales especializados en el desarrollo y el comportamiento infantil pueden darle información acerca de la manera de pensar y de desarrollarse el niño. También pueden sugerir métodos para modificar el comportamiento; con la paciencia de los padres y la ayuda de los profesionales cuando sea necesaria, puede allanarse el camino para que los niños aprendan lo que la sociedad espera de ellos y lo que ellos pueden esperar de sí mismos.La Mente Absorbente del Niño
La Mente Absorbente del Niño
según Montessori
preparado por la Dra. Marina Grau
Nosotros adquirimos los conocimientos con nuestra inteligencia mientras que el niño los absorbe con su vida psíquica. Simplemente viviendo el niño aprende a hablar el lenguaje de su raza. Es una especie de química mental que opera en él. A este tipo de mente le hemos llamado Mente Absorbente. Nos resulta difícil concebir la facultad de la mente infantil pero sin duda la suya es una forma de mente privilegiada.
El movimiento es otra de las conquistas maravillosas del niño. El recién nacido yace en su cama durante meses, pero transcurrido cierto tiempo camina, se mueve, goza, es feliz. El lenguaje penetra en su mente con toda su complejidad , así como el poder de dirigir sus movimientos según las necesidades de su vida. Aprende con sorprendente rapidez todo lo que se halla a su alrededor; costrumbres, religión, se fijan en su mente de forma estable. Por eso nuestros salones de clases tienen un ambiente especialmente preparado para que el niño asimile cualquier cultura difusa en el ambiente sin necesidad de enseñanza.
Nuestra obra de adultos no consiste en enseñar, sino en ayudar a la mente infantil en el trabajo de su desarrollo. La parte mas importante de la vida no es la que corresponde a los estudios universitarios, sino al primer período que se extiende desde el nacimiento hasta los seis años porque es en este período cuando se forma la inteligencia y el conjunto de las facultades psíquicas. Se recomienda que los niños entren a formar parte de nuestra educación Montessori a los 2 años para que adquieran la adaptación a la escuela en uno de nuestros salones de Nursery antes de empezar el programa Montessori que comienza a los 3 años y así poder beneficiarse plenamente del primer ciclo Montessori. A los 3 años de edad ya la mente esta preparada para asimilar los conocimientos dados en el ambiente escolar.
La mente absorbente es desde cero hasta los seis años. Este período tiene dos subfases distintas: desde cero a tres años muestra un tipo de mentalidad a la cual el adulto tiene difícil acceso y de hecho no existen escuelas para estos niños; ellos no recuerdan las cosas de este período pero si pasan al Mneme o sea la memoria inconsciente. La otra subfase : desde los tres hasta los seis años, en la cual el tipo de mente es el mismo, pero el niño empieza a ser particularmente influible. Este período se caracteriza por las grandes transformaciones que se suceden en el individuo. Para convencerse de ello basta pensar en la diferencia que existe entre el recién nacido y el niño de seis años. De los tres a los seis años el niño tiene mente absorbente consciente, o sea que recuerda las cosas de este período y es lo bastante inteligente para ser admitido en la escuela. La pérdida de este período es irreparable.
La idea fundamental del enfoque Montessori hacia la educación es que cada niño lleva dentro de si las potencialidades del hombre que un día sera. De forma que pueda desarrollar al máximo sus capacidades físicas, emocionales, intelectuales y espirituales. El debe tener libertad, una libertad que se logra a través de la auto-disciplina y el orden.
Los niños Montessori trabajan tres niveles juntos en un salon de clases, o sea de 3 a 6 años, lo que vendría correspondiendo a maternal, kindergarten y pre-primero y así sucesivamente. Esto de mezclar los niños puede parecer raro a quienes no tengan pleno dominio del sistema, pero lo cierto es que todas las escuelas Montessori del mundo, con profesores Montessori graduados, tienen los niños mezclados así, pues el método lo exige; de lo contrario no podría decirse que se
trata de una escuela Montessori genuina. Al respecto la Doctora Montessori dice que en esta forma el niño pequeño aprende del mas grande y el más grande repasa las clases para su mejor preparación. Además el orden de sucesión en dificultad del material didáctico va aumentando y de ahí el niño va adquiriendo sus conocimientos conjuntamente con el ambiente preparado del salón de clases que es una de las cosas primordiales en la educación Montessori. Así, tiene el niño la oportunidad de aprender sin inhibiciones ni restricciones, pues el material está expuesto en los gabinetes para ser elegido por los niños.
Esperamos que este artículo igual que los anteriores que he aportado para una mayor comprensión del método, sirvan de algo, pues lo he hecho con la mejor intención, dedicado a los padres de familia y personas dedicadas a la educación, quienes nos preguntan sobre el método Montessori.
según Montessori
preparado por la Dra. Marina Grau
Nosotros adquirimos los conocimientos con nuestra inteligencia mientras que el niño los absorbe con su vida psíquica. Simplemente viviendo el niño aprende a hablar el lenguaje de su raza. Es una especie de química mental que opera en él. A este tipo de mente le hemos llamado Mente Absorbente. Nos resulta difícil concebir la facultad de la mente infantil pero sin duda la suya es una forma de mente privilegiada.El movimiento es otra de las conquistas maravillosas del niño. El recién nacido yace en su cama durante meses, pero transcurrido cierto tiempo camina, se mueve, goza, es feliz. El lenguaje penetra en su mente con toda su complejidad , así como el poder de dirigir sus movimientos según las necesidades de su vida. Aprende con sorprendente rapidez todo lo que se halla a su alrededor; costrumbres, religión, se fijan en su mente de forma estable. Por eso nuestros salones de clases tienen un ambiente especialmente preparado para que el niño asimile cualquier cultura difusa en el ambiente sin necesidad de enseñanza.
Nuestra obra de adultos no consiste en enseñar, sino en ayudar a la mente infantil en el trabajo de su desarrollo. La parte mas importante de la vida no es la que corresponde a los estudios universitarios, sino al primer período que se extiende desde el nacimiento hasta los seis años porque es en este período cuando se forma la inteligencia y el conjunto de las facultades psíquicas. Se recomienda que los niños entren a formar parte de nuestra educación Montessori a los 2 años para que adquieran la adaptación a la escuela en uno de nuestros salones de Nursery antes de empezar el programa Montessori que comienza a los 3 años y así poder beneficiarse plenamente del primer ciclo Montessori. A los 3 años de edad ya la mente esta preparada para asimilar los conocimientos dados en el ambiente escolar.
La mente absorbente es desde cero hasta los seis años. Este período tiene dos subfases distintas: desde cero a tres años muestra un tipo de mentalidad a la cual el adulto tiene difícil acceso y de hecho no existen escuelas para estos niños; ellos no recuerdan las cosas de este período pero si pasan al Mneme o sea la memoria inconsciente. La otra subfase : desde los tres hasta los seis años, en la cual el tipo de mente es el mismo, pero el niño empieza a ser particularmente influible. Este período se caracteriza por las grandes transformaciones que se suceden en el individuo. Para convencerse de ello basta pensar en la diferencia que existe entre el recién nacido y el niño de seis años. De los tres a los seis años el niño tiene mente absorbente consciente, o sea que recuerda las cosas de este período y es lo bastante inteligente para ser admitido en la escuela. La pérdida de este período es irreparable.
La idea fundamental del enfoque Montessori hacia la educación es que cada niño lleva dentro de si las potencialidades del hombre que un día sera. De forma que pueda desarrollar al máximo sus capacidades físicas, emocionales, intelectuales y espirituales. El debe tener libertad, una libertad que se logra a través de la auto-disciplina y el orden.
Los niños Montessori trabajan tres niveles juntos en un salon de clases, o sea de 3 a 6 años, lo que vendría correspondiendo a maternal, kindergarten y pre-primero y así sucesivamente. Esto de mezclar los niños puede parecer raro a quienes no tengan pleno dominio del sistema, pero lo cierto es que todas las escuelas Montessori del mundo, con profesores Montessori graduados, tienen los niños mezclados así, pues el método lo exige; de lo contrario no podría decirse que se
trata de una escuela Montessori genuina. Al respecto la Doctora Montessori dice que en esta forma el niño pequeño aprende del mas grande y el más grande repasa las clases para su mejor preparación. Además el orden de sucesión en dificultad del material didáctico va aumentando y de ahí el niño va adquiriendo sus conocimientos conjuntamente con el ambiente preparado del salón de clases que es una de las cosas primordiales en la educación Montessori. Así, tiene el niño la oportunidad de aprender sin inhibiciones ni restricciones, pues el material está expuesto en los gabinetes para ser elegido por los niños.Esperamos que este artículo igual que los anteriores que he aportado para una mayor comprensión del método, sirvan de algo, pues lo he hecho con la mejor intención, dedicado a los padres de familia y personas dedicadas a la educación, quienes nos preguntan sobre el método Montessori.
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La Escuela,
Lectura en los niños
Infancia de Neruda
El poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973) ha asociado su creación poética con un simple intercambio de regalos en su infancia...
Esta curiosa historia sugiere que al ofrecer nuestra amistad a alguien que no conocemos, fortalecemos nuestro vínculo fraterno con toda la humanidad. Una vez buscando los pequeños objetos y los minúsculos seres de mi mundo en el fondo de mi casa en Temuco, encontré un agujero en una tabla del cercado. Miré a través del hueco y vi un terreno igual al de mi casa, baldío y silvestre. Me retiré unos pasos, porque vagamente supe que iba a pasar algo.
De pronto apareció una mano. Era la mano pequeñita de un niño de mi misma edad. Cuando acudí no estaba la mano porque en lugar de ella había una maravillosa oveja blanca. Era una oveja de lana desteñida. Las ruedas se habían escapado. Todo esto lo hacía más verdadera. Nunca había visto yo una oveja tan linda. Miré por el agujero, pero el niño había desaparecido. Fui a mi casa y volví con un tesoro que le dejé en el mismo sitio: una piña de pino, entreabierta, olorosa y balsámica, que yo adoraba. La dejé en el mismo sitio y me fui con la oveja. Nunca más vi la mano ni el niño.
Nunca tampoco he vuelto a ver una ovejita como aquélla. La perdí en un incendio. Y aún ahora en este 1954, muy cerca de los cincuenta años, cuando paso por una juguetería, miro aún furtivamente a las ventanas. Pero es inútil. Nunca más se hizo una oveja como aquélla. Yo he sido un hombre afortunado. Conocer la fraternidad de nuestros hermanos es una maravillosa acción de la vida. Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida. Pero sentir el cariño de los que no conocemos, de los desconocidos que están velando nuestro sueño y nuestra soledad, nuestros peligros o nuestros desfallecimientos, es una sensación aún más grande y más bella porque extiende nuestro ser y abarca todas las vidas. Aquella ofrenda traía por primera vez a mi vida un tesoro que me acompañó más tarde: la solidaridad humana. La vida iba a ponerla en mi camino más tarde, destacándola contra la adversidad y la persecución.
No sorprenderá entonces que yo haya tratado de pagar con algo balsámico, oloroso y terrestre la fraternidad humana. Así como dejé allí aquella piña de pino, he dejado en la puerta de muchos desconocidos, de muchos prisioneros, de muchos solitarios, de muchos perseguidos, mis palabras. Esta es la gran lección que recogí en el patio de una casa solitaria, en mi infancia. Tal vez sólo fue un juego de dos niños que no se conocen y que quisieron comunicarse los dones de la vida. Pero este pequeño intercambio misterioso se quedó tal vez depositado como un sedimento indestructible en mi corazón, encendiendo mi poesía.
Pablo Neruda, Isla Negra, 1954
Esta curiosa historia sugiere que al ofrecer nuestra amistad a alguien que no conocemos, fortalecemos nuestro vínculo fraterno con toda la humanidad. Una vez buscando los pequeños objetos y los minúsculos seres de mi mundo en el fondo de mi casa en Temuco, encontré un agujero en una tabla del cercado. Miré a través del hueco y vi un terreno igual al de mi casa, baldío y silvestre. Me retiré unos pasos, porque vagamente supe que iba a pasar algo.
De pronto apareció una mano. Era la mano pequeñita de un niño de mi misma edad. Cuando acudí no estaba la mano porque en lugar de ella había una maravillosa oveja blanca. Era una oveja de lana desteñida. Las ruedas se habían escapado. Todo esto lo hacía más verdadera. Nunca había visto yo una oveja tan linda. Miré por el agujero, pero el niño había desaparecido. Fui a mi casa y volví con un tesoro que le dejé en el mismo sitio: una piña de pino, entreabierta, olorosa y balsámica, que yo adoraba. La dejé en el mismo sitio y me fui con la oveja. Nunca más vi la mano ni el niño.
Nunca tampoco he vuelto a ver una ovejita como aquélla. La perdí en un incendio. Y aún ahora en este 1954, muy cerca de los cincuenta años, cuando paso por una juguetería, miro aún furtivamente a las ventanas. Pero es inútil. Nunca más se hizo una oveja como aquélla. Yo he sido un hombre afortunado. Conocer la fraternidad de nuestros hermanos es una maravillosa acción de la vida. Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida. Pero sentir el cariño de los que no conocemos, de los desconocidos que están velando nuestro sueño y nuestra soledad, nuestros peligros o nuestros desfallecimientos, es una sensación aún más grande y más bella porque extiende nuestro ser y abarca todas las vidas. Aquella ofrenda traía por primera vez a mi vida un tesoro que me acompañó más tarde: la solidaridad humana. La vida iba a ponerla en mi camino más tarde, destacándola contra la adversidad y la persecución.
No sorprenderá entonces que yo haya tratado de pagar con algo balsámico, oloroso y terrestre la fraternidad humana. Así como dejé allí aquella piña de pino, he dejado en la puerta de muchos desconocidos, de muchos prisioneros, de muchos solitarios, de muchos perseguidos, mis palabras. Esta es la gran lección que recogí en el patio de una casa solitaria, en mi infancia. Tal vez sólo fue un juego de dos niños que no se conocen y que quisieron comunicarse los dones de la vida. Pero este pequeño intercambio misterioso se quedó tal vez depositado como un sedimento indestructible en mi corazón, encendiendo mi poesía.
Pablo Neruda, Isla Negra, 1954
Los helogios

El niño debe desarrollar un sentido interno de confianza y valorarse como persona.
Al elogiar su conducta, usted lo ayuda a reconocer lo valioso e importante que es por el simple hecho de ser él mismo. El elogio es una herramienta muy efectiva para motivar y crear un profundo sentido de autoestima, la cual es la cualidad más importante y delicada que un ser humano pueda poseer.
Una manera fabulosa de aumentar la autoestima de su hijo es mediante el sueño. Ante todo, se debe establecer una hora formal de ir a la cama, un momento en el cual el nivel de energía y los niveles de resistencia se reduzcan y lleguen a la calma. La hora de dormir es probablemente la más importante del día de su niño. Puede comenzar con un baño como inicio del ritual. Después vendría la hora del cuento en la que el niño le lee una historia (si el niño es muy pequeño, le puede contar una historia por él inventada utilizando un libro como guía), luego usted puede leerle un cuento.
Es importante familiarizar al niño con la lectura lo más pronto posible puesto que la lectura y la autoestima van de la mano. La lectura es una ventaja vital y esencial para el bienestar psicológico de su hijo y para que este pueda desarrollar un concepto de su propio ser. Quizás, cuando los dos hayan leído, puedan tenderse en la cama abrazándose y acariciándose y puedan hablar de las cosas que pasaron en el día, bríndele seguridad, cántele canciones, métalo en la cama con muchos besos y abrazos. Después de unos 10-15 minutos de que se haya quedado dormido, regrese a él y siéntese a su lado. Susurre al oído mensajes tranquilizantes. Por ejemplo, "Pedro, aquí esta mami.
Quiero que sepas lo mucho que te quiero, eres un niño bueno y feliz. Me haces sentir muy contenta cuando te comes toda la comida, no peleas con tu hermana yverte reír..." Para este momento ya él habrá absorbido el mensaje, esto lo ayudará a dormir tranquilamente. La comunicación puede aumentar en gran medida la autoestima de su hijo. Elógielo por sus logros o simplemente por ser él mismo.
El elogio enseña a su hijo a ser positivo y a centrarse en lo bueno de su vida.
Al elogiar su conducta, usted lo ayuda a reconocer lo valioso e importante que es por el simple hecho de ser él mismo. El elogio es una herramienta muy efectiva para motivar y crear un profundo sentido de autoestima, la cual es la cualidad más importante y delicada que un ser humano pueda poseer.
Una manera fabulosa de aumentar la autoestima de su hijo es mediante el sueño. Ante todo, se debe establecer una hora formal de ir a la cama, un momento en el cual el nivel de energía y los niveles de resistencia se reduzcan y lleguen a la calma. La hora de dormir es probablemente la más importante del día de su niño. Puede comenzar con un baño como inicio del ritual. Después vendría la hora del cuento en la que el niño le lee una historia (si el niño es muy pequeño, le puede contar una historia por él inventada utilizando un libro como guía), luego usted puede leerle un cuento.
Es importante familiarizar al niño con la lectura lo más pronto posible puesto que la lectura y la autoestima van de la mano. La lectura es una ventaja vital y esencial para el bienestar psicológico de su hijo y para que este pueda desarrollar un concepto de su propio ser. Quizás, cuando los dos hayan leído, puedan tenderse en la cama abrazándose y acariciándose y puedan hablar de las cosas que pasaron en el día, bríndele seguridad, cántele canciones, métalo en la cama con muchos besos y abrazos. Después de unos 10-15 minutos de que se haya quedado dormido, regrese a él y siéntese a su lado. Susurre al oído mensajes tranquilizantes. Por ejemplo, "Pedro, aquí esta mami.
Quiero que sepas lo mucho que te quiero, eres un niño bueno y feliz. Me haces sentir muy contenta cuando te comes toda la comida, no peleas con tu hermana yverte reír..." Para este momento ya él habrá absorbido el mensaje, esto lo ayudará a dormir tranquilamente. La comunicación puede aumentar en gran medida la autoestima de su hijo. Elógielo por sus logros o simplemente por ser él mismo.
El elogio enseña a su hijo a ser positivo y a centrarse en lo bueno de su vida.
viernes, 21 de septiembre de 2007
BLOG SOLIDARIO
St. Jose autor del excelente sitio que lleva su nombre:

Quisiera agradecer a José Martinez.
La idea de esta premiación es compartir el reconocimiento con otros blogs amigos que yo considere y que se destaquen por su valor humano, sensibilidad y el humor ésta es prácticamente necesaria en la enseñanza;
Las reglas para este galardón son:
1.- Escribir un post mostrando el PREMIO y citar el nombre del blog que te lo regala y enlazarlo al post que te nombra. (De esta manera se podrá seguir la cadena).
2.- Elegir un mínimo de 7 blogs que creas que se han destacado alguna vez por ayudar, apoyar y compartir. Poner sus nombres y los enlaces a ellos. (Avisarles).
3.- Opcional. Exhibir el PREMIO con orgullo en tu blog haciendo enlace al post que escribes sobre él y lo otorgas a otros.
MIS ELEGIDOS SON:
- Paradise Spirit ha compartido conmigo y/o me ha otorgado un premio como blog solidario. Premio, que el ya recibió por su compromiso con los valores humanos y su humanidad.

Quisiera agradecer a José Martinez.
La idea de esta premiación es compartir el reconocimiento con otros blogs amigos que yo considere y que se destaquen por su valor humano, sensibilidad y el humor ésta es prácticamente necesaria en la enseñanza;
Las reglas para este galardón son:
1.- Escribir un post mostrando el PREMIO y citar el nombre del blog que te lo regala y enlazarlo al post que te nombra. (De esta manera se podrá seguir la cadena).
2.- Elegir un mínimo de 7 blogs que creas que se han destacado alguna vez por ayudar, apoyar y compartir. Poner sus nombres y los enlaces a ellos. (Avisarles).
3.- Opcional. Exhibir el PREMIO con orgullo en tu blog haciendo enlace al post que escribes sobre él y lo otorgas a otros.
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